Ads Top

MURIÓ TITO VILANOVA EXENTRENADOR DEL BARCELONA VÍCTIMA DE CÁNCER

Falleció en la Clínica Quirón un día después de ser sometido a una intervención gástrica. Luchaba desde hace dos años contra un cáncer en la glándula parótida.

Tito Vilanova falleció a los 45 años de edad en Barcelona a causa de una larga enfermedad. El extrenador del Barcelona no pudo ganar la batalla contra el cáncer en la glándula parótida contra el que luchaba desde 2011. 

En la tarde del jueves se informó de una intervención quirúgica en un hospital de la Ciudad Condal tras tener una recaída y horas después se confirmaba la triste noticia de su muerte. Vilanova había sido ingresado en el centro hospitalario el pasado viernes. La ceremonia religiosa tendrá lugar este próximo lunes.

Tito Vilanova, canterano del Barcelona, jugó en el filial azulgrana junto a Ferrer, Amor o Busquetsantes de buscarse la vida fuera del club catalán. Fue futbolista de Celta, Badajoz, Mallorca, Lleida y Gramenet.

Como técnico se hizo cargo del primer equipo del Barcelona en julio de 2012, tras la marcha de Pep Guardiola, que le había elegido como ayudante. Aunque firmó un contrato por dos años, en julio de 2013 tuvo que abandonar los banquillos por culpa de la enfermedad.

Durante la temporada en la que estuvo en el banquillo ganó el título de Liga igualando el récord de 100 puntos en una temporada.

Su carrera como entrenador había comenzado años antes, cuando fue segundo del Barça B y a continuación ayudante de Pep Guardiola en el primer equipo.

El Barcelona fue quien hizo oficial el fallecimiento con el siguiente comunicado:
"El FC Barcelona lamenta informar que Francesc 'Tito' Vilanova Bayo (Bellcaire d'Empordà, 17/09/1968 - Barcelona, 25/04/2014) nos ha dejado en el día de hoy, a la edad de 45 años. El fallecimiento de quien fue nuestro entrenador se ha producido este tarde al no poder superar la enfermedad contra la que luchaba desde 2011.

El club quiere expresar el más sentido pésame a su familia, con el que comparte estos momentos de dolor junto con los socios, aficionados del FC Barcelona y todo el mundo del fútbol y el deporte.

Por voluntad de la familia Vilanova, se ruega respeto a su deseo de vivir en la más estricta intimidad los momentos posteriores al deceso.

En las próximas horas, el FC Barcelona habilitará un espacio de condolencias en la tribuna principal del Camp Nou, abierta a quien quiera mostrar su recuerdo y afecto hacia la figura de Tito Vilanova.

El Club informará puntualmente del horario de apertura de este espacio de condolencias, así como de la ceremonia religiosa que se celebrará en los próximos días".

Incluso cuando hablaba de su enfermedad, Tito Vilanova desdramatizaba y se refería a la clínica como un taller por el que tenía que pasar con una cierta regularidad por exigencias de la ITV.

La última parada ha sido mortal. Tito Vilanova ha fallecido a los 45 años en Barcelona víctima del cáncer en la glándula parótida que sufría desde 2011 y que le apartó del fútbol.

Había aprendido Tito a convivir tanto con su dolencia que suavizaba la situación más tensa, también la última, cuando informó a un pariente suyo que en lugar de acudir a su finca para descansar durante la Semana Santa ingresaría en la clínica Quirón de Barcelona.

Tenía un virus y su sistema inmunológico no respondía después de que tampoco hubiera funcionado el tratamiento experimental que había seguido en Francia.

No le dio mayor importancia, como si fuera una rutina, porque al fin y al cabo desde hace ya un tiempo Vilanova entraba y salía de la clínica, iba y venía del campo de fútbol en que jugaba su hijo Adriá con el juvenil B del Barça y de vez en cuando se pasaba a cenar por algún restaurante con su esposa Montse.

Una larga lucha
Aunque pretendía hacer una vida normal, la gente hablaba sobre su aspecto, sobre el pañuelo que cubría su cuello, sobre su gorro de lana, sobre sus relaciones con Pep Guardiola y también sobre lo bien que se estaba portando Sandro Rosell. Hubo algún amigo íntimo que dejó de visitarle porque le daba apuro verle y conversar sobre la vida con la entereza que hablaba Tito.

Quizá por su carácter de ampurdanés (Bellcaire, 17 de septiembre de 1968), había aprendido a convivir con su dolencia, a relativizar su dolor, a desafiar a la muerte que anunciaba la maledicencia. Los propios médicos, o al menos algunos de los doctores que le trataban, preveían en abril del año pasado que podía afrontar la temporada con un renovado optimismo:

“Me siento fuerte”, anunció para recaer poco después ante la sorpresa del club, de la clínica y de los oncólogos que le habían recomendado trabajar como el mejor de los remedios. Aquel día hubo quien sentenció en el club: “A la que dejas de ser entrenador del Barça, pasas a ser un enfermo común. No es la mejor terapia”.


Con la tecnología de Blogger.